"(…) Apuesta por una infometría que sustituiría a la geometría: encuentro entre los fractales y la procesualidad. En ese sentido -como en el taxista- estaríamos frente a otro paradigma de esta nueva situación: ellos abren el territorio al tiempo que lo construyen. Son topos atmosféricos, socializadores, por cuanto todos lo participan pero que siguen sólo respondiendo a un "manejo" de lo necesario moderno y no de las posibilidades de la cultura del espectáculo. Mostrarlo comenzaría a arrojar posibilidades, incluso de paisajes consumidos, cara a ese nuevo imaginario, no homogéneo ni universal sino multiforme y mezclado (…)"
— F. de la Iglesia