"(…) Factor de los flujos sociales que intervienen, "des y re-configuran", reactivan y actualizan socioculturalmente el territorio invernadero.
La migración multinacional que opera en la provincia de Almería introduce nuevos datos programáticos que inciden directa e indirectamente en los cambios urbanos "glocales".Tierras áridas repobladas por pequeños poblados coloniales, ligadas a la explotación agrícola de la parra. Y del parral almeriense, una tipología de invernaderos nace exclusiva y autóctona que se expande por todo el territorio. Esto atrae al Campo de Dalías a los primeros migrantes venidos de la Alpujarra Almeriense, en busca de arrendamientos, trabajo y mejor calidad de vida. La actualidad del invernadero y el desarrollo socioeconómico acerca y retiene a nuevos inmigrantes de lejanas tierras con el fín de alcanzar Occidente. Un occidente habitado por los sí considerados ciudadanos permanentes, por los asistentes y residentes temporales aclamados por el "golfsolyplaya" y por los inmigrantes seleccionados según un color, el blanco. Sistemas autoestructurados donde el idioma dejó de ser un problema. Rusas, polacos/as, rumanos/as… los venidos del este, aprenden rápido pero sobretodo trabajan y mucho. Dominan el sector de la construcción, el sector servicio. Su presencia generalmente rubia está bien vista. Incluso conviven con los nacionales.
"Resorts" clonados que parasitan desiertos, atraen flujos temporales de nacionalidades centro europeas. Guetos organizados de nacionalidades latinas construyen realidades paralelas a los nte desarraigados grupos en su mayoría ilegales, más ligados a magrebíes y subsaharianos salpican un territorio que los engulle hasta hacerlos invisibles. Todos configuran un nuevo espacio urbano desligado de la ciudad planificada, la ciudad espumosa (…)"
— Eva Luque, arquitecta
ver texto completo: "Atributos Urbanos, Campo de Dalías-Campo de Nijar" (PDF, 1.1 MB)